Así comienza la editorial de Gilles Jacob, presidente del Festival que otorga la Palma de Oro a su mejor película, el evento cinematográfico más tradicional del mundo. Cannes, que en el 2009 festeja su 62º edición del 13 al 24 de mayo, reconoce los cambios tecnológicos y a ellos se adapta.
Sin la visión retrógrada de mantener a cualquier precio el cine en 35 mm, inauguró el Festival con gafas y en 3D. “UP”, la nueva producción de Disney-Pixar, dirigida por Pete Docter, coguionista de de Toy Story y WALL-E, y realizador de Monsters Inc., fue la elegida para abrir el evento (“Up” está anunciada para el 11 de junio en Argentina). Este año Cannes recupera entonces su nivel en el film inaugural, ya que han pasado por esa instancia películas como “El código Da Vinci” o “Ceguera”.
Además, discute la vigencia del cine de autor, presentando en su selección lo que consideran el cine abanderado de la próxima generación: el oriental o el “cine del este”. De las 20 películas en competencia, 12 son europeas y 6 tienen alguna producción en los países orientales como China, Taiwán, Israel, Hong Kong, Corea del Sur y Filipinas.
Entonces, yendo a la cuestión esencial, o sea, la competencia oficial, este año Cannes viró su mira del cine latinoamericano (con amplia presencia el año pasado) al cine europeo y asiático. La cinematografía francesa, notablemente ausente en 2008 aunque ganador de la Palma de Oro por “Entre los muros”, será representada en el 2009 con cinco films en competencia dirigidos por Alain Resnais, Xavier Giannoli, Jacques Audiard, el taiwanés Tsai Ming-liang y el argentino Gaspar Noé (estos últimos al frente de producciones francesas con técnicos y actores de ese origen).
Por último, como escudo de protección al cine de autor, vale mencionar que son sólo dos las representaciones norteamericanas en la Selección Oficial (Tarantino y Ang Lee, el director de Secretos en la Montaña), y la duración de las películas supera en su gran mayoría el molde de los 90 minutos pretendido por Hollywood y el cine comercial: de las 20 películas de la competencia oficial, 12 duran más de dos horas (cinco de ellas más de dos horas y media). Ah… Tarantino vuelve con todo y para satisfacer ansiedad de la espera, “Inglourious Basterds” dura 2 hs. 40 minutos.
El Festival de Cannes es el evento cinematográfico donde todos quieren estar: directores, actores, productores, distribuidores. Es donde se comienza a decidir buena parte de lo que tendrá éxito o de lo que puede dejar una marca en la historia del cine, en la historia del arte. Hay que estar atentos, no despreciar lo que allí suceda ni mucho menos ignorarlo. Martel lo sufrió en el 2008. “La mujer sin cabeza” generó más expectativas de las que pudo cumplir. Desde el abucheo en Cannes, sólo participó en un festival más.
Brindemos por Cannes, un festival que marca la pauta, que se adapta a los cambios y que seguramente de aquí a 5 años siga en el lugar más alto del podio de los Festivales de Cine del Mundo.
Sebastián Hourcouripé






















